Este curso pretende ayudar a solucionar la cada vez menor cantidad de tiempo que el pediatra dedica en su formación a la alimentación del lactante y del niño pequeño, que se ha traducido en una menor capacidad para dar respuesta a las preocupaciones más frecuentes relacionadas con este tema justo en un momento en que se constata un aumento en la prevalencia de problemas asociados a la alimentación infantil, en especial la obesidad.

Planteado con una visión eminentemente práctica, el curso se propone responder a muchas de esas inquietudes y dotar a los pediatras, sobre todo a los más jóvenes, de las herramientas necesarias para ofrecer un correcto consejo nutricional, cuando su currículo formativo se ha ido llenando progresivamente de aspectos relacionados con la enfermedad y vaciando de las actitudes preventivas, en particular las relacionadas con la alimentación.